Este testimonio fue enviado por Alberto Contreras.
Mental drills
Quiero utilizar este espacio para sincerarme conmigo esperando sanar mi alma, discúlpenme si soy breve.
2018 fue un año bastante difícil para mi familia y para mí, perdimos a nuestro hermano mayor en mayo, en julio sacrifique a mi perrita Mika porque el cáncer ya le había invadido su cuerpo, mi hermano me había regalado esa perra; en octubre mi padre falleció y ese mismo fin de año sabotee mi matrimonio perdiendo al amor de mi vida ¿Soy culpable de todo esto? No ¿Me siento culpable? Sí.
Equivocadamente casi siempre la depresión es incomprendida por la gran mayoría de las personas sobre todo por aquellos quienes rodean a alguien con esta enfermedad, es muy cierto que la depresión nos orilla a realizar actos aún más incomprendidos desde el aislamiento hasta el suicidio, si alguna vez lo considere, ahora no lo pienso tanto pues me cuesta trabajo mantenerme concentrado y enfocado en otras actividades, afortunadamente encontré a la terapeuta con quien llevo todo esto y me está ayudando bastante, me atrevo a decir que mi progreso y sanación va creciendo pero no siempre fue así.
Los años anteriores fueron los más difíciles que he vivido, me quedé sin mi coach, mentor, amigo y hermano; sin mi padre y sin el amor de mi vida… mi hermosa esposa; al primero me lo arrebataron, el segundo era tiempo de irse y la ultima la perdí. Recuerdo a mi maestra Paula de ingles durante la preparatoria, ella nos dejaba una actividad que denominaba “Mental drills”, honestamente no recuerdo en qué constaba la actividad solo recuerdo el nombre de ésta, Mental Drills puede entenderse como un taladreo mental, imagínense ustedes durmiendo, teniendo el mejor sueño de su vida y que abruptamente el vecino los despierte con algún sonido fuerte que los levanta enfurecidos; mi día a día es esto, en cada segundo escucho los gritos de mi hermano, veo la mirada de desesperación mi padre en lecho de muerte y veo a mi esposa en el suelo llorando cuando le confesé que fui infiel. Voy andando culpándome de todo esto y preguntándome: ¿Por qué no estuve con mi hermano? Lo hubiera ayudado, ¿Por qué no llegue 20 minutos antes a la casa? Hubiera salvado a mi papá, ¿Por qué la tuve que engañar? Ella es mi todo. Estaba solo y no podía lidiar conmigo mismo, no me toleraba y muchas veces pensé en salir volando por mi ventana, la comunicación con mi familia no era asertiva pues solo recibía comentarios como “échale ganas” y “piensas puras pendejadas”, creo que lo peor que puedes hacer con alguien que tiene depresión es hacerle comentarios insinuando que es culpable de algo o que quiere estar en esa situación cuando nuestros Mental Drills no nos dejan estar en paz con nosotros mismos.
Me encantaría ahondar todo el proceso que ha sido de mi depresión pero sería exhaustivo detallar cada aspecto que pasé, deberé ser breve y conciso así que… una vez enfrentándome al duelo de estas tres personas importantes de mi vida opte primeramente por auto aislarme esperando que la gente que me rodea me entendiera, que sintieran lastima por mí, buscando sacar ventaja de mi situación y estando triste todo el tiempo, eso me afecto en mi trabajo, mi salud y relaciones personales; cuando me enfrente al insomnio mi médico general me receto pastillas para dormir y canalizándome a psicología, pero en vez de mejorar, todo empeoró pues cuando acudí a psicología llegué cargado con un montón de mentiras, tratando de culpar a los demás, nuevamente buscando la lastima de los demás y eso en vez de hacerme sentir mejor me hizo sentirme más culpable y peor, ahora mi yo era insoportable en la cabeza, una noche antes de acostarme casi me rindo, mire mis pastillas para dormir, me dije a mi mismo: “Ya no aguanto, quiero dormir”. Imaginé que podía intercambiar mi lugar por el de mi hermano, que él estando aquí haría mejor las cosas; pensé en todo el dolor que le ocasione a mi esposa, me vi a mi mismo tirado en el suelo justo como la vi a ella como si fuera lo que mereciera yo, estando a punto de ingerir todas las pastillas vi a mi esposa llorando, porque se sentiría culpable por haberme suicidado, vi a mi madre llorando, a mis hermanas llorando también, vi a mi papá y hermano regañándome. Esa noche, solo, apartado de los que mas quiero, cambié mi perspectiva, busqué a otro terapeuta, hay que encontrar uno que haga clic contigo. No puedo intercambiar lugares con mi hermano, pero sé puedo hacer cosas para honrarlo, no puedo recuperar a mi esposa, pero al menos puedo desearle lo mejor y si voy a estar solo haré las cosas que más me gustan porque si ellos estuvieran conmigo las haríamos juntos.
Fue así como decidí regresar a jugar football americano, al principio dolía porque ir a los entrenamientos y a los juegos era ir con mi esposa y hermano, recordarlos y notar que no están allí dolía pero ese deporte que tanto amo, aunque soy malo jugando, me redefinió, ayer gané, hoy perdí pero mañana espero ganar nuevamente. Depende de lo que aprenda de mi derrota, que el resultado no lo puedo cambiar si no lo que venga lo puedo escribir a mi antojo, me prometí a mí mismo mejorar para el porvenir, ahora me siento mejor conmigo mismo, puedo dormir, hago lo que más me gusta, las personas que me rodean me hacen sentir su amor y mi familia sigue sin saber tratar mi depresión pero al menos sé que están allí, me di cuenta que si voy a morir será arriba de una motocicleta sintiéndome libre y responsable por mis actos, al fin acepte que la muerte de mi papá y mi hermano no fue mi culpa, con mi esposa acepte que había mucho amor pero no éramos el uno para el otro y que ese gran amor que siento por ella me hace desear verla feliz con alguien más, porque se lo merece.
Si me permitieran dar un consejo, sería: Si sabes de alguien que tiene depresión no le digas “échale ganas” o algo similar, mejor acepta la realidad y dile: no te entiendo, pero quiero hacerlo y si no lo hago no te dejare solo. Porque parte de la depresión es pelear contra nuestros Mental Drills y vencerlos, saber que hay alguien allí y con solo saber que está aunque no entiendan nada, nos ayuda y reconforta, la ayuda profesional si funciona solo que debemos encontrar al terapeuta adecuado, así como yo tengo a las personas que me aman que sencillamente están y cuando estoy solo no es por que me exilio o me abandonan, si no porque es mi espacio y mi tiempo.