Creo que nací con el corazón roto.
Un defecto de fábrica que no permite a los químicos en mi cerebro mezclarse en armonía.
Desde siempre tuve la sensación de que no era como los demás. Cosas que me costaban un montón de trabajo parecían ser nada en las manos de otros.
Las lágrimas interminables siempre empaparon mi mundo. Llegué a pensar de niña que quizás algún día me iba a secar por dentro. Mi abuela siempre me decía, “Guarda esas lágrimas para cuando me muera, sino no vas a tener ni una”.
Pues ahora (y siempre, en realidad) son un hábito. No es que quiera llorar, es que no lo puedo controlar. Como que explota una bombita adentro y empieza a salir el llanto.
Y luego viene la cabeza nublada, el pensamiento trabado, la pesadez en mis hombros, mis sentimientos encimados. No puedo pensar con claridad. Solo se repite dentro de mí que ya quiero que esto termine, que quiero una salida, que ya no soporto vivir así.
“¡¿Nunca se me va a quitar esto?!”, le pregunté a mi papá con el llanto a flor de piel hace dos días que tuve una crisis depresiva fuerte. Necesito saber si algún día dejaré de sentir que algo me jala y me ahoga.
Estoy consciente de que soy mi peor enemiga. No me baño, no salgo, no como, solo duermo. Tengo la misma serie en loop en la tele mientras cumplo por puro compromiso con mi trabajo. Estoy en un círculo vicioso donde yo solita uno los extremos para no salir de él.
Por momentos me emociono con cosas triviales. Por momentos soy feliz. Pero ese instante se esfuma rápidamente.
Esta entrada del blog la escribo desde uno de mis puntos más bajos. (No quiero decir que el peor por temor a que empeore aún más la cosa.)
Y la escribo pensando en una de mis canciones favoritas con la que me identifico completamente: Restless Heart Syndrome de Green Day.
Solo por compartir, les dejo la letra y el enlace a la canción. Hoy no tengo energía para cerrar este post diciéndoles que todo va a estar bien, que puedo salir de esto y que poco a poco venceré. Hoy solo me queda hacerme bola, llorar un poco y sobrevivir un día mas.
I’ve got a really bad disease
It’s got me begging on my hands and knees
So take me to emergency
‘Cause something seems to be missing
Somebody take the pain away
It’s like an ulcer bleeding in my brain
So send me to the pharmacy
So I can lose my memory
I’m elated, medicated
Lord knows I’ve tried to find a way
To run away
I think they found another cure
For broken hearts and feeling insecure
You’d be surprised what I endure
What makes you feel so self-assured?
I need to find a place to hide
You never know what could be waiting outside
The accidents that you could find
It’s like some kind of suicide
So what ails you is what impales you?
I feel like I’ve been crucified
To be satisfied
I’m a victim of my symptom
I am my own worst enemy
You’re a victim of your symptom
You are your own worst enemy
Know your enemy
I’m elated, medicated
I am my own worst enemy
So what ails you is what impales you?
You are your own worst enemy
You’re a victim of the system
You are your own worst enemy
You’re a victim of the system
You are your own worst enemy