Testimonio 16: «Se puede, se los digo yo»

Este testimonio fue compartido por un usuario de YouTube en los comentarios del video sobre distimia.

Tengo 20 años, tengo distimia, a los 12 años creo que comenzó todo después de 1 año con TOC, y ansiedad, lo peor es que en su momento no sabía que tenía, mi familia me llevó con muchos doctores, pero no había nada. Aún recuerdo el primer día que tuve TOC, después de eso me sentía viviendo en blanco y negro. A los 16 fui por unos meses a terapia, pero mis psicólogas nunca me dijeron qué tenía, no sé si debido a mi edad, pero a los 18 caí en depresión. Yo aún no sabía sobre distimia o depresión, y es terrible no saber por qué te sientes mal todo el tiempo, por qué la vida te sabe insípida y te cuesta sonreír. Cuando llegó la depresión fue totalmente insostenible, yo me independice a los 17 años, y trabajaba al tiempo que estudiaba, tenía un pequeño negocio, y aunque no ganaba demasiado si era algo bueno, tenía muchas metas y quería seguir dándolo todo, admito que la distimia bajo ligeramente por un año, pero antes de cumplir 18, me comencé a hundir, al inicio era la sensación que había tenido toda mi vida, por lo que en automático, solo continué, era mi último semestre de preparatoria, por fin me iba a graduar, y sí me gradué, aunque fue complicado, había días donde faltaba, o me levantaba tarde, además añado que mi estilo de vida era bastante exigente en ese momento, pero a los 18 con un mes de depresión dura, fue cuando todo se quebró. Recuerdo dos semanas sin salir de mi casa, vivía solo, por lo que nadie se percató, me levantaba a las 6 de la noche, me bañaba comía, y a las 12 me volvía a dormir, era difícil para mí, estaba dejando todo, me sentía un fracasado, me sentía impotente por no ser capaz de rendir, para meterme a bañar debían pasar unas 2 horas, en lo que me ponía la toalla, buscaba mis sandalias, y en lo que dejaba salir el primer chorro de agua, era un martirio, que algo tan simple me costaba horrores. Luego un día devastado, hice lo impensable, me levanté temprano, me bañe y me decidí por hacer ejercicio, ya eran vacaciones de semana santa, me animé a salir y tomar la vida que se me iba silenciosamente, pero antes decidí hacer una parada en la casa de mis padres, no recuerdo, pero, me hicieron un comentario, uno que me afecto bastante, debido a mi estado tan delicado, quería llorar, pero me daba vergüenza, por unos instantes decidí salir con la excusa de ir hacer ejercicio, y tal vez con mucha fuerza y valentía, quitarme la vida. Pensé como nunca en ir a un puente, realmente nunca había pensado algo así, pero simplemente no podía más, yo días antes le pedí al universo sin lagrimas, pues ni llorar podía, que me ayudará, ese día estaba decidido, realmente muy decidido, pero me dieron una noticia, que me impacto, una muy buena. Fue como si el universo al ver que ya no podía más, me mando un respiro, me solté a llorar, no podía evitarlo, a pesar de la vergüenza de llorar, y tomé la decisión de esforzarme más, ahí sintiéndome tan débil, tan inconsolable, decidí luchar con todas mis fuerzas, aún sin saber que tenía depresión. Aunque no volví a estar tan mal, al punto de querer terminar con todo, la cosa no mejoró, después de una semana, ese sedante se fue, y me sentía mal, la diferencia es que sin saberlo por dentro estaba dispuesto a luchar con todas mis fuerzas, al final la depresión, a pesar de mis grandes, muy grandes esfuerzos me llevó a cerrar mi negocio y con ellos muchos de mis sueños, me mudé de mi ciudad Guadalajara, a la CDMX, al par de unos 2 meses regresé pues el problema estaba en mí, no donde vivía, así es, me di cuenta que cambiar de ciudad no haría cambiaría nada, por 6 meses que estuve sin estudiar, pues no fui admitido. Luché, todos los días me levantaba con decisión, pero terminaba derrotado al final del día. El siguiente año fue igual, entré a la universidad, saque 9.4 en el primer semestre, pero no fue suficiente, pues dos materias, las reprobé por faltar, pues me costaba levantarme temprano, y esas eran las primeras clases, me derroto, ver como a pesar de mi gran talento, de mi empeño, seguía igual, quería llorar y no podía, trabajar y estudiar, con depresión era lo peor, siquiera me podía permitir pagar terapía, tenía 19, un año se me fue, y ni me di cuenta, al año deje la carrera, me mude 2 veces, intente rehacer mi vida, pero ya habían pasado 2 años, y al año y medio, llegó la ansiedad, era como sedar la depresión con un shot de energía que me desbordaba, y que hacía de mi mente un tornado. La verdad me seguí esforzando, y de hecho la universidad, solo la había aplazado, pues evidentemente volvería a retomarlo, hoy con 20 años, no se cuando perdí 2 años, lo peor que han sido 2 años muy cansados, los últimos meses muy oscuros, pero sorprendentemente sigo en pie, y aunque me llego a caer me levanto una y otra vez, llevo 2 meses sin trabajar, la ansiedad me generó una depresión mayor, y tomé por sanidad, descansar, afortunadamente he podido seguir, con mis ahorros, y el apoyo de poder vivir en la casa de mi familia, pero todos los días me siento terrible, quiero volver a ser fuerte, trabajar, estudiar, levantarme, pero mi mente no deja de bombardearme, de cegarme. Afortunadamente ha estado rindiendo frutos mi esfuerzo, pues llevo ya algunas semanas mejorando, y con más claridad, pero deseo que mi mente se silencie, que mi cuerpo deje de temblar, y poder llorar, tengo atorada en la garganta años de pesar, ya no me da vergüenza llorar solo o enfrente de mil personas, pero me es imposible sacar una lagrima, además debo de ignorar a mi cuerpo, así es, he estado ignorando lo que siento, sonreír y ver la vida con una cara positiva, es lo único que me ha sacado, pues cuando por unos segundo me salen algunas lagrimas, mi mente se bloquea, y la ansiedad sube de pico, y dejo de llorar, solo 2 veces en estos dos años he llorado por unas horas, solo 2 veces, es terrible, tener una mezcla de emociones, que parecen que van a explotar, todas al mismo tiempo, y aún así por fuera mantengo todo la más normal posible. No puedo darme el lujo de sentirme fatal, no si quiero seguir mejorando, quiero ser feliz, no se cuanto más estaré así, pero con mucha fuerza seguiré, tratando de levantarme de la cama, de sonreír, de hacer cualquier cosa productiva, aunque por dentro solo deseo tirarme a llorar, pero lo he intentado y no puedo, en pocas palabras me siento justo ahora como estar levantando mi cuerpo sin tener energías, como si estuviera caminando días sin parar, y no poder sentarme o descansar, por otro lado mi mente solo se ha dedicado a torturarme, es cansado, pero me anima saber que sigo esforzándome, y que merezco ser feliz, que lograré salir adelante, que veré el día soleado, me gusta pensar que esto ha sido para hacerme una persona más fuerte, y con mayor potencial. Me gusta pensar que después de esto viene el éxito, me aferro a la esperanza, mientras no dejo de luchar contra mi mismo, pues sin el futuro de éxito y prosperidad que tanto anhelo, sinceramente no intentaría luchar ni un segundo más.

Se los digo yo, claro que se puede, SE PUEDE, no lo digo por lastima, si no para motivarnos, no estamos solos en esto, y es muy duro, pero por lo menos mis esperanzas y mis ganas de un día ver la felicidad verdadera son prueba de que es posible, pues soy testigo de que tan solo mi esperanza me ha mantenido en pie por tanto tiempo.

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